No es un lugar común decir que los niños y los jóvenes son el futuro. Son, de hecho, una realidad en el desarrollo y los cambios que enfrenta la humanidad. En 1999, la ONU designó el 12 de agosto como el Día Internacional de la Juventud. En México, al menos, representan la cuarta parte de la población.

¿Pueden los jóvenes realmente cambiar el futuro de un país o del mundo ante las alertas sobre los efectos del calentamiento global? Lo están intentando, aunque enfrenten resistencias en cada paso.

El 15 de marzo pasado, ciento de jóvenes mexicanos se manifestaron para exigir a la clase política que redoble sus esfuerzos y cumpla los compromisos internacionales firmados para combatir el cambio climático.

La protesta fue parte de la acción global conocida como #FridayForFuture (Viernes por el futuro), en 123 países con el mismo fin, iniciada en Suecia por la joven ambientalista de 16 años Greta Thunberg (@GretaThunberg), quien se hizo viral a partir de su huelga estudiantil que consistió en no ir a clases los viernes y plantarse frente al parlamento de su país para exigir acciones concretas.

¿Por qué tanta protesta? Vale la pena ver sus intervenciones en foros como el Foro Económico Mundial de Davos y Naciones Unidas, o su Ted Talk, donde exige no buscar esperanza sino tomar ya acciones en contra del calentamiento global, de otra manera será demasiado tarde.

Además de Greta, otras y otros jóvenes han alzado fuerte la voz por la juventud. Boyan Slat (@BoyanSlat), holandés de 25 años, se embarcó en toda una odisea: limpiar la monumental mancha de plástico y basura del Océano Pacífico.

Hace seis años, cuando Boyan tenía 16, comenzó su proyecto The Ocean Cleanup(@TheOceanCleanup, limpieza del Océano) para desarrollar tecnología para “pescar” plásticos  y evitar que sigan entrando al mar mediante una gran barrera flotante que atrapa esos materiales y permite que los peces naden por debajo, para luego recolectar con botes todos los desperdicios.

La turca Elif Bilgin, de 22 años, creó un bioplástico a partir de cáscaras de plátano: Si bien lo desarrolló en un laboratorio, su método permite desarrollarlo casi en cualquier condición. Gracias a este trabajo ganó el Google Science Fair hace seis años con una bolsa de 50 mil dólares.

Si los jóvenes están haciendo esto, ¿tú qué esperas? ¿Cómo puedes ayudar? Súmate a Visionarios2030.

Con información de Expansión.