Hace 10 años, el Gobierno capitalino comenzó la construcción de la Supervía Poniente y, como desde entonces, los vecinos cuestionan los efectos que causó la autopista que va de Periférico Sur a Santa Fe y esperan el cumplimiento de lo ofrecido en la Declaratoria Necesidad.

La transparencia del beneficio económico para la CDMX, el cumplimiento de las obras de mitigación, la conservación de áreas verdes y el impedimento del desarrollo inmobiliario junto a la autopista de cuota son demandas ciudadanas, que vecinos, activistas y expertos aún exigen que se lleven a cabo.

Las repercusiones ambientales, urbanos, sociales y de movilidad no fueron evitados conforme dictaba el proyecto, pues el área verde se redujo de forma considerable en barrancas con categoría de áreas de valor ambiental, los desarrollos inmobiliarios son los nuevos vecinos y pueblos y colonias quedaron divididas, física o socialmente, pues atrajo más tráfico a las mismas zonas que pretendía conectar.

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Fuente: La Prensa de Monclova